LYNX opera tres capas sobre tu stack comercial: detección de señales, evaluación de encaje, y entrega contextualizada. No reemplaza tu CRM ni tus herramientas de outreach — les agrega criterio.
Las bases de datos B2B te dan 10.000 contactos. LYNX te dice cuáles de esos contactos tienen un motivo hoy para recibir tu llamada.
Cada oportunidad llega con un encaje numérico y, más importante, con el porqué. Tu equipo no trabaja una tarjeta sin contexto — trabaja una tesis.
La oportunidad aparece en tu canal de mensajería y queda registrada en tu CRM. Cero doble entrada. Cero dashboards nuevos.
No te pedimos cambiar de CRM. No te pedimos mover conversaciones a otra herramienta. No te pedimos que tu equipo abra un dashboard más.
LYNX se conecta a tu CRM, tu canal de mensajería interno y tus herramientas de outreach. Vive en segundo plano y solo aparece cuando tiene algo que vale la pena.
El onboarding dura 48 horas: conectar sistemas, calibrar tu perfil de cliente ideal con el equipo comercial, validar las primeras oportunidades. De ahí en adelante, tu equipo no siente que aprendió una herramienta — siente que empezó a recibir mejor trabajo.
LYNX se conecta a tu CRM con permisos mínimos y de solo lectura sobre lo necesario. No extraemos tu base de contactos. No enriquecemos productos de terceros con tu información.
Las señales que alimentan la detección provienen de fuentes públicas sobre empresas: contrataciones anunciadas, noticias corporativas, registros oficiales. Nada que tu equipo no pudiera encontrar con suficiente tiempo.
Cifrado en tránsito y en reposo. Logs de auditoría accesibles. Revocación de accesos en un click. Contrato de confidencialidad y DPA disponible desde día uno.
Sin pitch genérico. Entras con tu perfil de cliente ideal, sales con tres oportunidades calificadas detectadas en vivo.
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