En B2B el problema no es la falta de leads: es la falta de priorización y timing. LYNX opera tres capas sobre tu stack comercial —detecta señales, evalúa encaje y entrega la oportunidad con su porqué—. No reemplaza tu CRM ni tu outreach: les agrega el criterio que hoy pones a mano.
Las bases de datos B2B te dan 10.000 contactos. LYNX te dice cuáles tienen un motivo hoy para recibir tu llamada — con la evidencia de por qué.
Cada oportunidad llega con un encaje numérico y, más importante, con el porqué. Tu equipo no trabaja una tarjeta sin contexto — trabaja una tesis.
La oportunidad aparece en tu canal de mensajería y queda registrada en tu CRM. Sin doble entrada. Sin dashboards nuevos.
No te pedimos cambiar de CRM. No te pedimos mover conversaciones a otra herramienta. No te pedimos que tu equipo abra un dashboard más.
LYNX se conecta a tu CRM, tu canal de mensajería interno y tus herramientas de outreach. Vive en segundo plano y solo aparece cuando tiene algo que vale la pena.
El onboarding es corto: conectamos sistemas, calibramos tu perfil de cliente ideal con tu equipo comercial y validamos las primeras cuentas. De ahí en adelante, tu equipo no siente que aprendió una herramienta — siente que empezó a recibir mejor trabajo.
LYNX se conecta a tu CRM con permisos mínimos y de solo lectura sobre lo necesario. No extraemos tu base de contactos. No enriquecemos productos de terceros con tu información.
Las señales que alimentan la detección provienen de fuentes públicas sobre empresas: contrataciones anunciadas, noticias corporativas, registros oficiales. Nada que tu equipo no pudiera encontrar con suficiente tiempo.
Cifrado en tránsito y en reposo. Logs de auditoría accesibles. Revocación de accesos en un click. Contrato de confidencialidad y DPA disponible desde día uno.
Dos preguntas cortas. Si hay encaje, el siguiente paso son 15-20 minutos sobre tu mercado real.
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