Para gerentes comerciales

Cuota previsible sin pelear
por otro SDR en presupuesto.

Llegas al comité con un número mensual estable, en vez de defender la contratación de un SDR de USD 32.000 al año que puede renunciar a los diez meses. Tu equipo actual rinde más porque deja de perder tiempo en trabajo que no le corresponde.

Equipo comercial en el trabajo

Todo lo que pasa entre "no llegamos a cuota" y "hay que contratar".

Sin LYNX

Negocias contrataciones que no quieres hacer.

Pides un SDR. El CFO pregunta por ROI. El proceso de selección toma seis semanas. El nuevo recurso tarda tres meses en ser útil. A los diez meses renuncia. Vuelves a empezar.

Mientras, tus closers pasan martes por medio en LinkedIn armando listas. El pipeline se hace en los ratos libres, no en un proceso. La cuota depende del talento individual, no del sistema.

Con LYNX

Un número mensual, sin ramp-up, sin rotación.

Defiendes un costo fijo con outcome medible. El comité entiende la línea: cuesta una fracción de un SDR, sin ramp-up ni rotación.

Tus closers reciben oportunidades calificadas en el mismo canal donde ya trabajan. El pipeline deja de depender de que alguien se acuerde de prospectar el martes.

Tres cosas que tu equipo siente al toque.

Pipeline con contexto

Las oportunidades llegan con la tesis explicada. Tu equipo trabaja solo las que valen la pena, no una lista fría.

De vuelta a cerrar

Tus closers dejan de armar listas los martes y vuelven a lo suyo: la conversación con quien decide.

Contactos que no rebotan

Verificamos entregabilidad antes de entregar. Lo que no pasa el filtro, no llega a tu equipo — tu dominio queda a salvo.

Llega al próximo comité con el número, no con la pregunta.

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